La Red Menni de Daño Cerebral de Hermanas Hospitalarias cuenta con grandes profesionales, muy cualificados en distintas disciplinas que, además de trabajar en los equipos de los diferentes centros, investigan y colaboran en tareas docentes con distintas entidades. Un ejemplo de ello es María Plasencia, fisioterapeuta pediátrica en la Unidad de Daño Cerebral de Valencia, que participa como ponente en numerosos cursos.
Los trastornos motores primarios y secundarios en la población infantil han centrado una de sus últimas intervenciones: 5 horas de clase en el Máster universitario en rehabilitación del enfermo neurológico de la Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir.
La formación en neurorrehabilitación es muy importante para fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales y logopedas. A lo largo de la clase María Plasencia incidió en distintos aspectos del abordaje terapéutico de niños y niñas con patología de origen neurológico. Comenzando por explicar cuáles son las patologías más comunes que cursan con trastornos motores y otras que, aunque de forma primaria no lo hacen, secundariamente sí provocan alteraciones motrices. Así, los trastornos motores secundarios pueden darse en niños con síndrome de Down e incluso en pequeños con trastornos del espectro autista (TEA), es decir, niños o niñas que presentan un retraso cognitivo que conlleva una falta de motivación por explorar el entorno y lo que sucede a su alrededor, un déficit en experimentación motora y un desarrollo de las estrategias motrices más lentas. Por tanto, aunque no exista inicialmente una patología motora, su desarrollo sí va a ir asociado a alteraciones motrices. Resulta fundamental conocer esto en cuanto a los trastornos motores secundarios.
La formación sobre los trastornos primarios se dedicó en gran parte al abordaje de la parálisis cerebral, concretamente a que el alumnado entendiera el Sistema de clasificación de la función motora gruesa de los niños con parálisis cerebral. “Es una herramienta muy interesante porque nos da un pronóstico a nivel motor, nos ayuda a conocer su capacidad para a caminar o no, para controlar la cabeza, el tronco… Y realmente hay muchos fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales que no la conocen”, explica María Plasencia “Es un sistema validado internacionalmente (GMFCS, por sus siglas en inglés) que se emplea en investigación cuando hay que realizar una muestra de niños con parálisis cerebral y crear grupos homogéneos en la muestra de estudio”, añade. Con el fín de favorecer un mejor aprendizaje sobre el manejo de esta herramienta de clasificación María procedió a un visionado de vídeos.
A día de hoy tenemos a nuestro alcance mucha información sobre diferentes tipos de dificultades motoras y abordaje, es por ello que María quiso que los estudiantes integraran lo aprendido de una manera más «empática» dinamizó diferentes juegos de «role-playing»:
– Bloqueó con papel film a los alumnos una de sus manos. El propósito de esta dinámica es que sintieron “esa frustración al ver que intentaban hacer algo y su mano no les acompañaba”. “Porque es muy importante que no sea todo tan teórico, sino que los profesionales empaticen con los pacientes que van a trabajar, en este caso con las personas que tienen una mano hemipléjica”, subraya nuestra experta.
– De igual modo, para conocer los efectos que tiene el crecimiento en niños con PC, practicaron la marcha agazapada (agachada), en la que hay mucha flexión de rodilla y cadera. Mientras un grupo andaba de manera normal, otro caminaba de manera agazapada. El grupo que simuló esta marcha agazapada tardaba mucho más tiempo y requería mucho más esfuerzo en recorrer la misma distancia. Así se dieron cuenta de los problemas que puede tener un niño con parálisis cerebral. Y es que, en edad adolescente, muchos niños con PC van evolucionando a esa marcha agazapada y pierden mucha funcionalidad; “incluso algunos dejan de caminar porque conlleva un gasto energético muy alto”.
En trastornos del movimiento y en rehabilitación de las personas con enfermedad neurológica en general, queda mucho por investigar, por aprender y por enseñar. Es por ello que nosotros continuamos alentando a nuestros profesionales a que sigan compartiendo sus conocimientos y divulgando su experiencia de manera activa.

