Xavier fue creando poco a poco, con palabras e imágenes, una atmósfera cálida, confortable y cómoda en la que fluían los sentimientos. El tema principal fue el AMOR. Ese amor que es como una gran “ola” que esperas en la orilla, a que te cubra y te refresque todo el cuerpo, y sobre todo, el corazón. El amor trae sentimientos encontrados: paz, gozo, celos, miedos, rabia… pero tenemos que seguir amando y sobre todo, demostrarlo. Tenemos padres, novi@s, maridos, hij@s, amig@s, abuelos, a los que regalar muestras de cariño, ese toque de mano, ese abrazo cuando creemos que alguien lo necesita, o simplemente porque nos salga del corazón. No podemos arreglar una sociedad entera, pero sí, cada un@ de nosotr@s, nuestra pequeña parcela.
Y por último, pero más importante, está Dios. El amor a Dios. La fórmula es sencilla Dios = Amor. Él es el capitán de nuestro gran barco, el que lleva el timón, da seguridad y confianza como buen capitán.
Solo tenemos que acercarnos con sencillez para hablarle, contarle, no solamente para pedir, sino también para darle las gracias, por lo menos, por esa “ola” maravillosa en la que nos envuelve con todo su amor.

